Michal Klasovsky and Jackob Levy woodcut and wood engraving workshop

Michal Klasovsky and Jackob Levy from Israel – August 2014

Maria Luisa Herrera – Perceptions of residents

Photos Maria luisa Herrera

Maria Luisa Herrera journal in the residence

Estampando con cuchara en papel japonés Washi

Artprintresidence, Arenys de Munt

El otro día llegó una compañera más al taller de grabado, que por su familia todos los años veranea aquí. Ella le pidió a Jordi ver unos papeles porque le gusta el collage y de repente vi que Jordi sacaba como un tesoro una carpeta con papeles japoneses hechos a mano, con fibras naturales y muy resistentes para la impresión, si bien a la vez son delícadísimos….
Son finísimos, transparentosos y con unos colores que las dos casi nos volvemos locas, algunos más palidones y los más gruesos con colores más fuertes. Al parecer son muy difíciles de conseguir y de traer, pero ellos aún tienen unos cuantos. Dicen que además hace un tiempo estuvieron unos japoneses por aquí dando un taller de producción de papel y que eso les había dado mas profundidad sobre el tema.
Fibra de Kozo abajo, y arriba la fibra machacada
La curiosidad de trabajar en ellos y la rareza, hicieron que me decidiera a probar algunos colores y hacer pruebas con unas xilografías y linóleos que hasta ahora solo había hecho alguna pruebas de estampa.

La mejor manera y la manera tradicional de estampar en esos papeles es con la técnica japonesa de la cucharita, aunque al inicio se puede hacer con algún artefacto bien plano. Yo había escuchado hablar de la cuchara, pero me imaginaba una cuchara sopera o del te, pero la cuchara que se utiliza es una de madera que es bastante plana por debajo.

Con movimientos sobre los sectores donde está la tinta se puede notar como el papel va absorviendo la tinta y levantando un poco el papel se puede ver si la tinta está completamente negra, si el papel ha absorvido bien el color o no y dependiendo se le sigue dando con la cuchara. Depende del papel si es muy grueso, si es más liviano, delgado etc, se carga más o menos la plancha con tinta. Para un papel de esos que era más grueso, tuve que aplicar dos y hasta tres veces tinta porque no agarraba bien, pero a la segunda, le puse bastante tinta para que no hubiera que esta repitiendo y cargó la tinta de maravilla.

 Los colores y la textura del papel son delícadísimos, y el resultado de la impresión manual es muy bueno aunque toma mucho más tiempo que con una máquina.
Aquí un link de una fábrica de papeljaponesa, donde hay algunas fotos de como se realiza el papel. Al parecer en Japón antes cada pueblo tenía su fábrica de papel y se realizaba con distintas fibras y tintes naturales. Hoy me imagino que la tendencia es a la baja, pero la tradición se mantiene y al parecer estos papeles siguen siendo favoritos para muchas personas que trabajan el collage y para el estampado, grabado y al parecer también para el origami. Como dice en la wikipedia sobre el Washi, ”El papel japón, a pesar de su extrema ligereza, ofrece esta excepcional capacidad de resistencia fisicoquímica que no posee ningún otro papel. Se halla presente en todos los talleres de restauración porque es irremplazable.” y ” Las fibras utilizadas más conocidas llevan los nombre de Kozo, Gampi y Mitsumata.” De las que utilicé para los trabajos se que estaban Kozo y Mitsumata.
Y aquí una página de facebook sobrela producción de papel japonés para los que tengan más interés sobre el tema.
Aquí una muestra de los trabajos realizados con esta técnica y este exquisito papel, la verdad un lujo.

Linóleo sobre papel japonés Mitsumata
Linóleo sobre papel japonés Kozo
Linóleo sobre papel japonés Kozo

Linóleo sobre papel japonés Mitsumata

Linóleo sobre papel japonés Kozo

domingo, 10 de agosto de 2014

1era semana Residencia en Artprintresidence y lo que estoy trabajando

Hace una semana que he llegado a la residencia de grabado ubicada en Arenys de Munt.

La residencia está a 3 km de Arenys de Munt con una espectacular vista del Mediterráneo

Aunque ya lo sabía y está más que aclarado en el sitio web, el hecho de encontrarme algo apartada de todo me ha dado cierta impresión. Tener que caminar 3 km para ir al pueblo más cercano a comprar algo o ver gente caminando por las calles es algo que puede causar impacto cuando se viene de una gran ciudad. Sin embargo aunque ya lo había interiorizado una cosa es enfrentarlo. Y ahora lo estoy pasando muy bien y tranquila.

Los encargados de la Residencia Jordi Rosés y Claudia Lloret y su hija Ariadna son personas muy lindas que te hacen sentir bien y que además tienen instalado un profesionalísimo taller de grabado con todas las facilidades hasta en los más ínfimos detalles. Para grabadores profesionales este es un taller realmente muy bien equipado para realizar cualquier experiencia que además para dudas técnicas se puede siempre consultar con Jordi o Claudia que tienen más de 25 años de experiencia tanto en el grabado y la impresión, ya que antes funcionaba aquí mismo una pequeña editorial para ediciones de artistas(Murtra Ediciones). Desde hace poco más de 2 años han acondicionado un apartamento muy bien equipado para recibir a artistas de todo el mundo que vienen por períodos cortos o largos, dan cursos, talleres y también asisten algunos artistas de la zona que vienen a trabajar una vez por semana y aprovechar de las instalaciones y del espacio que ofrece el taller.

Mesa de trabajo
Taller de grabado con muchas facilidades
Muchas tintas y herramientas de trabajo
Aquí me he encontrado con dos chicas de Egipto que vinieron a pasar 1 semana y que estaban trabajando xilografía Eman Osama y Dareen Wahba, ambas profesoras de gráficas en la Universidad de Helwan. Nos hemos llevado bien, conversado un poco sobre la revolución egipcia, las novedades a las que no le había dado seguimiento, un baño en la playa y una paella cerca del puerto.
Por mi cuenta, la dedicación exclusiva a trabajar por dos semanas me ha enfrentado nuevamente con el trabajo plástico y a soltar lo que sentía que tenía que hacer. Me ha enfrentado al vacío y a mi misma, cosa que puede dar algo de vértigo. Sobretodo cuando uno dedica muchas horas de su vida a trabajar para ganarse el pa, (Pan en catalán).
Por muchos años trabajé con modelo, por lo menos 10-12 años en el taller donde me formé, en las montañas de Escazú, que de alguna manera me recuerdan un poco la ubicación de esta residencia en Arenys de Munt. Siempre o casi siempre eran modelos mujeres, y bueno, en mi casa en Costa Rica tengo miles de bocetos y trabajos de esa época. O en mi sitio se pueden ver algunos trabajos que he logrado fotografiar digitalmente. Últimamente he estado investigando y dibujando un poco en la figura humana pero acompañada, en acción, una especie de arte erótico de figuras en abrazos y encuentros.
Gubias y herramientas de trabajo para Xilografía y Linóleo

Aquí algunos trabajos de esta 1era semana de trabajo.

Maria Luisa Herrera Rapela, Linóleo sobre papel, 2 tintas. Los amantes 1
Linóleo sobre papel, prueba de estampa. Los amantes 2

Linóleo sobre papel, prueba de estampa. Los amantes 3. Cuando imprimí este dibujo, mas que erótico me pareció que tristemente esa pareja parecía abrazarse antes de la muerte, de estar bajo un bombardeo y querer morir abrazados. Me entristeció bastante por lo que actualmente sucede en Gaza.

domingo, 10 de agosto de 2014

Unas horas en Blanes y Tossa de Mar

Ayer estuve en Blanes la ciudad donde vivió Roberto Bolaño. Me recomendaron que como no tenía coche que una bonita ruta para hacer era la de ir en tren hasta Blanes y de ahí tomar un barco hasta una ciudad medieval en la Costa Brava llamada Tossa de Mar. Me pareció una buena recomendación y salí para allá un sábado a las 9am. Lo curioso era que me decían, Blanes es más bien feíta, mejor tómate directamente el barco para ir a Tossa.
Anteriormente las referencias que tenía de esta zona eran, Cadaqués y Figueras por Dalí(que es un poco más arriba), y que ya había conocido de niña. Luego, más recientemente entre Barcelona y Cadaqués la única referencia, la más fresca y familiar ha sido la de Blanes. Su nombre resuena en casi todos los libros que he leído de Bolaño y sabía que había vivido allí por muchos años hasta su muerte. Más allá de las modas a la que seguramente llegué tarde, siempre que empezaba uno de sus libros no podía soltarlos hasta terminarlos. La magia de su escritura la conocerán los expertos, pero como lectora ocasional, siempre me han atrapado sus relatos, cuentos y novelas.
Si bien ya sabía que estaría 2 semanas cerca de esta ciudad, no me había pasado por la mente la formalidad de decir, voy a ir a Blanes para ver donde vivió Roberto Bolaño. Pero el hecho de que me recomendaran pasar por allí era una buena excusa para ir. Lo mas extraño es que cuando llegué a la estación de Blanes sentí una especie de euforia desde el vientre que subió hasta el entreseño y se transformó en una pequeña lágrima que brotó inesperadamente. No pensaba que me iba a emocionar de esa manera al llegar a esa ciudad costera.
La estación no está en el centro de la ciudad como todas las ciudades anteriores donde el tren corre por la pura orilla del mar desde Barcelona, donde cabe decir arrasaron con toda la flora y fauna marítima para darle paso a las vías del tren(hace décadas), porque al parecer justo ahí, en Blanes está la frontera donde empieza la Costa Brava, y para arriba geográficamente el terreno es más montañoso y quebradizo, con acantilados y rocas.
Tomé el bus para ir al centro, de camino pude ver que se trataba de una pequeña ciudad, un pueblo-ciudad, no es totalmente pueblo ni tampoco ciudad. En mi mente era una pueblo más pequeño. Pero la sentí mas ciudad.
Al llegar al centro descubrí donde iniciaba lo que el llamaba, creo, paseo marítimo.
Me emocioné de ver algo que él había descrito, del vaivén de la gente, de los turistas. Tal vez los libros que mas se ubican allí y que recuerdo son Pista de Hielo y El Tercer Reich. El Tercer Reich es el que he leído mas recientemente y todo ocurre entre un hotel frente al mar, la playa, el paseo marítimo y algún bar de por ahí. Por el libro, me lo imaginaba mas pueblo, más casas bajas, pero en el paseo hay puros edificios. Caminé por el paseo marítimo y ya había alguna gente en la playa con sus sombrillas de sol y colores fosforescentes. Luego entré por alguna de sus callejuelas y me he encontrado con un mercado de frutas y verduras en plena calle y eso me ha emocionado también.
Tal vez venía a comprar aquí, seguro que ha caminado por esta calle. Tal vez algunas de las vendedoras le vendió unos tomates. Quería tomarme un café y lo he hecho en un café que está justo al inicio o el final, según como se vea, del mercado. Me pareció un buen punto para ver el movimiento de la gente. Ahí estuve sentada por lo menos hora y media a dos horas, entre que tomaba café, escribía algunas notas en mi diario de lo que sentía y de la gente que veía y que necesitaba contener en el papel ante las emociones inusitadas que me provocaba estar ahí.
El ambiente de la ciudad me pareció muy bonito, dinámico y alegre. Sentí realmente una energía especial durante todo el tiempo que estuve ahí, tal vez es como alguna vez él dijo”en Blanes no hay fantasmas sino pura energía”. Ya hoy, buscando en internet me entero de que han hecho una especie de ruta para los que van a la ciudad en busca de sus huellas y de lo que fue su vida. Pues ya me he enterado un poco tarde y bueno, tal vez mejor así, simplemente me he emocionado mas de lo que hubiera imaginado y cuando me cruzaba con alguna persona más de 2 veces en un día pensaba: Si yo ya los he visto 2 veces en menos de 3 horas, Roberto se los tiene que haber cruzado alguna vez. A lo mejor alguna vez estuvieron en el mismo café o en el mismo bar, o se encontraron en la estación de tren o en el autobús, quizás en alguna librería. Cruzarse 2 veces con la misma persona me pasó 2 veces en pocas horas, lo que dice que la ciudad es pequeña y que los locales giran y se mueven por las mismas calles.
Luego di unas vueltas por el centro que son en su mayoría callecitas bonitas, collage arquitectónico de distintas épocas y en casi todas las callecitas perpendiculares al mar se avista al fondo el brillo de la luz en el mar. Por todas estas calles seguramente caminó mas de una vez el ”sudamericano”, con eso me bastaba.
Luego me he tomado un refresco por el paseo marítimo en una zona arbolada muy fresca, el artículo citado dice que es la zona de pinos, pues ahí se respira un aire muy bueno en medio del calor del verano.
Esplanada de los pinos
Vista de puerto y playa de Blanes
Se me fueron varias horas desde las 10am hasta las 3pm, cuando pude agarrar el último barco para Tossa, pueblo muy lindo que recorrí en hora y media ya que luego no habían mas barcos de vuelta.
Blanes desde el barco
Paisaje de la Costa Brava
Tossa de Mar

Callejuela

Estuvo muy bien, algo apurado, pero creo que me podría haber pasado sin problema toda la tarde dando vueltas en Blanes. Luego de vuelta para Arenys de Mar en tren.